domingo, 15 de abril de 2012

"Los Neoconservadores, una incoherencia intelectual"


La alianza entre el neoliberalismo más salvaje y el conservadurismo más rancio, religioso y agresivo  dio lugar a un boom "neocons" en la primera década del siglo XXI. Entre las figuras más destacadas tenemos a estúpidos de la talla intelectual de Jose María Aznar y George W. Bush.  Si nos centramos en los gobernantes actuales encontramos al ministro de Interior, Jorge Fernández, la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la alcaldesa de la capital, Ana Botella, el Secretario General del PP de Andalucía, Antonio Sanz o el ministro de defensa, Jorge Morenés. 
Desde hace años, cuando discuto con algún defensor de estos personajes que el capitalismo es un sistema criminal y que tarde o temprano tenemos que salir del mismo para construir otro mundo mejor, suelo recibir la misma respuesta, comodín neoliberal: "La sociedad comunista nunca será viable porque el hombre es intrínsecamente competitivo y egoísta por naturaleza". Ninguna Utopía cabe en una mente que niega la potencialidad del resto de dimensiones inherentemente humanas: solidaridad, fraternidad, alegría revolucionaria, cooperación, sentimiento de comunidad, felicidad por el bien ajeno, altruismo, empatía ... Nada. El hombre es malo por naturaleza oye!.
Es necesario no alargar mucho la disputa dialéctica para pasar a confrontar ideas rápidamente a su otra mitad: el conservador que llevan dentro: religioso, etnocentrista, tradicional... Que les aporta una dudosa aura de moralidad. La pregunta que toca hacerles es la siguiente: -¿Crees en Dios? -Por supuesto. -El Génesis dice que Dios creó al hombre y "vio que era bueno". Y aunque no lo dijera.... valiente dios más mierda crear  un ser "a su imagen y semejanza" y hacerlo malo de cojones, todo lo malo que el sistema capitalista necesita que sea: egoísta y competitivo. ¿No es nada bonito eso no? Quedan 2 opciones: O dios es malo o dios no existe. 
Aprovechando ese momento de desconcierto que invadirá al facha en cuestión mientras arma su respuesta, conviene indicarle que hay una tercera opción: -Bueno tranquilo, puede ser que Dios exista, pero entonces el hombre debe ser necesariamente bueno por naturaleza. Lo que pasa es que si este hombre bueno por naturaleza (o, al menos, no malo) nace, crece y se educa en un sistema criminal y fraticida como el capitalismo acabará siendo egoísta y competitivo y seguramente su bondad quede arrinconada en alguna esquina del alma (adviértase el uso de términos religiosos para facilitar la comprensión del interlocutor engominado). 

Como la mayoría de las alianzas históricas entre los grupos dominantes de las sociedades, la producida entre neoliberales y conservadores no es más que una unión de fuerzas para afianzar la hegemonía mundial y perpetuar unas relaciones de poder basadas en la pobreza, explotación y sumisión de una mayoría, del  99%.

P.d: Ya otro día le podemos recordar que el hombre es cooperativo, solidario, social y bueno por naturaleza aunque dios no exista, simplemente porque nos va mejor como especie queriéndonos que peleándonos. 

miércoles, 29 de febrero de 2012

EL ERMITAÑO Y EL ACTIVISTA IRREFLEXIVO

Eran dos vecinos que, en su infancia, habían compartido juegos y calle. Ayer se vieron tras años sin saber el uno del otro. Paco se fue a la sierra, detestaba este sistema capitalista adorador del Dios Consumo, las prisas de las ciudades, el palabrerío de los políticos, las envidias y la absurda carrera en que se había convertido la vida, en la que hasta los amigos luchan entre sí por ver quien llega primero. Igual de convencido se mostraba David de lo injusto y criminal que era este sistema en el que vivimos. David vivía en la ciudad y participaba en numerosos movimientos sociales reivindicativos, sindicatos, no se perdía una manifestación, era el primero en crear una pancarta, en organizar marchas ciudadanas...

Bien, el 15 de octubre, con motivo de las marchas por un cambio global, Paco bajó a la ciudad y se reencontraron. Tras contarse los aspectos más relevantes de sus respectivas vidas, David le recriminó a Paco por qué no iba más a menudo a la ciudad, a las manifestaciones, a luchar por cambiar este mundo, mientras se terminaba su lata de Coca-Cola. Paco le contestó que a el le gustaba la vida que llevaba, comía lo que él y sus vecinos producían, bebía el vino que elaboraban en el pueblo de al lado, no necesitaba nada de este sistema, que sin embargo, hacía ya tiempo que había entrado de lleno en el pueblo, desde que se levantó el Centro Comercial. David le dijo que con su actitud de montuno, de ermitaño, lo único que hacía era esconder la cabeza como el avestruz, que era necesaria más presión social y más lucha en la calle, y al terminar su reproche  sugirió: -Anda ven, vamos a tomarnos una hamburguesa en el McDonalds, yo te invito.

Paco, el montuno, el ermitaño, no entendía nada o quizá, entendía todo, y también por qué es tan dificil, tan imposible, derrumbar este sistema siendo sólo activista irreflexivo. 

jueves, 29 de diciembre de 2011

¿De donde viene el neoliberalismo?

"Muchos de nosotros tienden a la autoindulgencia y al culto al consumo. La identidad humana ya no se define por lo que uno hace, sino por lo que uno posee" Jimmy Carter (1979)

Al año siguiente de pronunciar este discurso, Carter perdió estrepitosamente las elecciones ante Ronald Reegan que redujo los impuestos a la corporate class (clase alta) del 70 al 28%, empezó la desregularización del sector bancario, privatizó escuelas y hospitales, aumentó el gasto militar... Después Bush padre, Clinton y Bush hijo no han hecho más que impulsar este modelo que ayuda al que más tiene y hunde al que no tiene.  EL Neoliberalismo inundó todos los intentos de Democracias existentes, los medios de comunicación y la clase política se rindieron a sus pies, en España  nuestro último presidente traidor, que preside un partido que se dice socialista y obrero,  es un ejemplo de esto.
Quizá si el pueblo americano hubiera sido más maduro y solidario hace 30 años hoy en día no habría 50.000 desahucios en España, ni tantos pobres, ni tantos ricos, ricos. Ni tantas playas sin playa, ni tantas tiendas pequeñas cerradas, ni tanto fascismo financiero.
Ojalá el año nuevo traiga calles llenas de pancartas bonitas, cooperativas plantando cara, mujeres y hombres luchando por otro mundo, y mucho, mucho vino